título 01

Un viaje al interior común. El presente cómo meta.

miércoles, 22 de abril de 2015

Tres poemas antiguos rescatados del cajón de los recuerdos.



Tu piel, sedienta en el silencio
irrumpe en mis sueños, mi bien,
mantel de poros color miel,
de mis fantasías, comercio.

Tus manos rozando mi sien
con miles de caricias locas
que trasladan a altas horas
mis labios a tus pies.

 Y muerdo cada dedo.
¡Hay! comerte el cuerpo entero
mientras la risa abortas.

 Y subiendo, juegas con mi pelo,
te estiras, juego con tu bello
que quiere mojarse en mi boca
                                  Chame.






Soy paso decidido
y quietud que estalla,
soy la puerta de mi casa
y la huerta donde vivo.

Soy el puente y el río,
la mar serena y en calma,
el mismo desierto que llama
a la nube que habito.

Pero me llena un tiempo perdido
desde la eternidad temprana
buscando una eterna llama
que dé a mi existencia, sentido.
                                                                                                                                Chame. 


Adiós mi amor.





Se marcha por la puerta de atrás
sin despedirse, otra vez.
El amor que me hace crecer
se va despacio y en paz.

Quedo desnudo, lleno de vejez,
desierto, lejos de mi mar.
Y lo veo partir sin más,
por ahí, con mi niñez.

Y soy quien queda después
del adiós callado,
poniéndome en pié.

Se marcha despacio, sin ver
como queda, cansado,
cada vez más, mi ser.
                                    Chame.

  

No hay comentarios:

Publicar un comentario