Yo solamente
traigo una
poesía desesperada
a la madrugada que me señaló el camino,
a la cueva donde envejecieron mis vinos
y a los recuerdos que guardé en las albardas.
Se la debo al mutilador de tanta ala fugitivo
que se esconde siempre en el mañana
y se la debo a los cristales de la ventana
que me separa de ajenos y lejanos sonidos.
Con
ella pago
de muy buena gana
esa deuda que había contraído
y para
darle sentido a mis palabras.
Con la poesía tengo un viejo compromiso
y el pasado que arrastro me delata
como
un comunicador sin permisos.
Chame.
traigo una
poesía desesperadaa la madrugada que me señaló el camino,
a la cueva donde envejecieron mis vinos
y a los recuerdos que guardé en las albardas.
Se la debo al mutilador de tanta ala fugitivo
que se esconde siempre en el mañana
y se la debo a los cristales de la ventana
que me separa de ajenos y lejanos sonidos.
Con
ella pago
de muy buena ganaesa deuda que había contraído
y para
darle sentido a mis palabras.Con la poesía tengo un viejo compromiso
y el pasado que arrastro me delata
como
un comunicador sin permisos.Chame.
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